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Archive for February, 2009

Terminando la guerra contra Israel

February 18th, 2009
Gunnar Heinsohn

Gunnar Heinsohn

Mientras el mundo desaprueba que Israel intente defenderse de los ataques con cohetes provenientes de Gaza hay que considerar lo siguiente: Cuando Hamas desterró a Fatah de Gaza en 2007 el resultado fue la pérdida de 350 vidas y 1000 heridos. La rendición de Fatah sólo contribuyó a un alto momentáneo en la violencia y el derramamiento de sangre comunes en un territorio en el cual al menos un 30% de la población masculina tiene entre 15 y 29 años.
 
En los países en los cuales se acumula población de tan baja edad los jovenes tienden a eliminarse en guerras agresivas hasta que se logra un equilibrio entre sus ambiciones y el número de posiciones aceptables disponibles en la sociedad.. En países árabes como el Líbano (150.000 muertos en la guerra civil entre 1975 y 1990) o Argelia (200.000 muertos en guerras islámicas internas entre 1999 y 2006) las masacres disminuyeron sólo cuando la tasa de fertilidad en esos países cayó de siete niños por mujer a menos de dos. Las guerras se detuvieron porque no nacían más guerreros.
 
En Gaza, sin embargo, no ha habido un desarme demográfico. La mujer promedio aún da a luz seis bebés. Por cada 1000 hombres de entre 40 y 44 años de edad hay 4.300 niños de entre 0 y 4 años. En los Estados Unidos hay 1000 niños y en Gran Bretaña sólo 670.
 
Es así, pues, como la matanza continúa. En 2005, cuando Israel aún era una fuerza ocupante, Gaza perdía más hombres jovenes en peleas entre pandillas y en incidentes criminales que luchando contra el “Enemigo sionista”. A pesar de la obsesión de los medios de comunicación con el conflicto en Medio Oriente la guerra en esa zona ha causado la pérdida de menos vidas jóvenes que en toda África Occidental, el Líbano o Argelia. En las seis décadas desde la fundación del Estado de Israel “solo” alrededor de 62.000 personas (40.000 árabes y 22.000 judíos) han muerto en todas las guerras entre Israel y los países árabes y como consecuencia de los ataques terroristas palestinos. En el mismo período de tiempo alrededor de 11 millones de musulmanes fueron muertos en guerras o en ataques terroristas, la mayoría de ellos a manos de otros musulmanes.
 
¿Por qué en el conflicto de Medio Oriente tenemos un número relativamente bajo de muertos? Hamas y los de su especie ciertamente tienen como misión matar a la mayor cantidad posible de judíos. Lamentablemente para ellos los israelíes son muy buenos a la hora de defenderse. Por otro lado Israel, a pesar de todo lo que se dice acerca del uso desproporcionado de la fuerza, hace todo lo que está a su alcance para evitar bajas civiles. Aún Hamas reconoce que la mayoría de los muertos a causa de los ataques aéreos israelíes pertenecen a sus propias filas. Pero entre el 10 y el 15% de las víctimas en Gaza son mujeres y menores, una tragedia imposible de prevenir en una zona tan densamente poblada en la cual casi la mitad de la gente tiene menos de 15 años y los terroristas se esconden entre ellos.
 
La razón de la interminable acumulación de gente joven en Gaza es que la mayoría de la población no tiene como cuidar a sus niños. La mayoría de los bebés son alimentados, vestidos, vacunados y educados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).  A diferencia de la Alta Comisión para Refugiados de las Naciones Unidas, que asiste a refugiados de otras partes del mundo tratando de establecerlos en sus respectivos países, la UNRWA perpetúa el problema palestino clasificando como refugiados no sólo a quienes originalmente debieron abandonar sus hogares sino también a todos sus descendientes.
 
UNRWA es financiada generosamente por los Estados Unidos (31%) y la Unión Europea (casi el 50%). Sólo un 7% proviene de fuentes musulmanas. Gracias a la generosidad de Occidente casi toda la población de Gaza vive en una suerte de modesta pero regularmente sostenida dependencia. Un resultado de esta ilimitada asistencia es el interminable auge en el crecimiento de la población. Entre 1958 y 2008 la población de Gaza creció de 240.000 a un millón y medio. Occidente ha creado un pueblo en el Cercano Oriente que de acuerdo a la actual tendencia alcanzará una población de 3 millones para el años 2040.
 
En ese período los habitantes de Gaza podrán alterar las justificaciones y direcciones en las que aplican su agresividad, pero es poco probable que la agresión en sí misma se detenga.
 
La tregua entre Hamas y Fatah, de junio de 2007, permitió a los islámicos dirigir toda la energía contra Israel. Occidente paga por la comida, las escuelas, las medicinas y las viviendas, mientras que las naciones musulmanas proveen armamentos. Sin necesidad de tener que ganarse la vida los jóvenes disponen de mucho tiempo para cavar túneles, contrabandear, armar y disparar 4.500  misiles hacia Israel desde 2006. Mientras que esta actividad truculenta ha bajado la intensidad de las guerras internas entre palestinos, por otro lado ha obligado a alrededor de 250.000 israelíes a vivir en refugios.  (Muchos más,  un millón,  en las últimas semanas. JL)

 
La actual situación sólo puede empeorar. Israel ha sido acorralado. Los adolescentes de Gaza no disponen de otro futuro que no sea la guerra. Cuando un experto armador de misiles muere es inmediatamente sustituido por otros tres jóvenes, para quienes la muerte del predecesor no es menos honorable que la victoria. Alrededor de 230.000 hombres jóvenes de Gaza, de entre 15 y 29 años de edad, ya están hoy disponibles para combatir, y serán sucedidos por 360.000 jovenes de menos de 15 años (45% de todos los hombres de Gaza) que estarán en condiciones de tomar las armas en los próximos 15 años.
 
En tanto continuemos subsidiando el armamento demográfico de Gaza, los jóvenes palestinos seguirán matando a sus vecinos y a sus hermanos. A pesar de que proclama que su intención es llevar paz a la región, Occidente continúa alimentado sin pausa la explosión demográfica de Gaza. Contribuyendo generosamente al presupuesto de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, Occidente presencia un crecimiento en la tasa de población que es diez veces mayor a la de sus propios países. Mucho se dice acerca de la guerra que Irán libra contra Israel utilizando intermediarios, asistiendo a Hezbalá y a Hamas. Se podría decir que Occidente, alimentado la explosión demográfica en Gaza, involuntariamente libra una guerra del mismo tipo contra Israel.
 
Si queremos seriamente evitar otra generación dedicada a la guerra en Gaza, debemos tener el coraje de decirle a su pueblo que comience a cuidar a sus propios hijos, sin la ayuda de UNRWA. Esta realidad forzaría a los palestinos a concentrarse en construir una economía en lugar de promover guerras. Por supuesto que todo bebé nacido como consecuencia de nuestra ayuda debe contar con nuestra asistencia.
 
Si realizamos esta reforma de manera urgente, entonces para 2025, al menos, muchos niños de Gaza, como en Argelia, ingresarán a la pubertad como hijos únicos y estarán en condiciones de mirar hacia el futuro con seguridad en una sociedad menos violenta.
 
Si Occidente desea que la paz reine en Gaza antes de 2025, debería considerar la posibilidad de ofrecer una salida inmigratoria a los palestinos que nacieron a consecuencia de una asistencia bien intencionada pero incorrecta.

En las próximas décadas América del Norte y Europa deberán absorber decenas de millones de inmigrantes para compensar la avanzada edad de sus poblaciones. Si, digamos, 200.000 de ellos son elegidos entre los 360.000 niños que en Gaza ingresarán en la adolescencia en los próximos 15 años la decisión no será de  significación importante para las grandes democracias, pero constituirá un salto importante para el logro de la paz en el Cercano Oriente.

 
Muchos de los jóvenes de Gaza, como en la mayoría de los países del mundo musulmán, sueñan con viajar al exterior. ¿Quién no desearía abandonar esa franja de tierra, excepto las ONG internacionales y los trabajadores sociales, cuyas carreras dependen de que la miseria en Gaza nunca termine?

 
Gunnar Heinsohn dirige el Instituto Raphael Lemkin en la Universidad de Bremen, el primer instituto europeo dedicado a realizar investigaciones de genocidios comparados. Ver en Google, bajo su nombre, nota biográfica y otros artículos del profesor Heinsohn.

Fuente en ingles

admin Reportajes

El retorno de la Santa Inquisición española

February 15th, 2009

inquisicion“¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano”  (Mateo 7:5)

Algunos países de Europa se han arrogado unilateralmente el derecho de definir lo que es un crimen de guerra y someter a juicio a los que ellos consideran responsables, aun cuando estos son ciudadanos que viven en otros países y su supuesto crimen no fue en el país que los quiere juzgar. Esa legislación emula a la fatwa de los ayatolas de Irán, que condena a la pena de muerte a quienes ellos consideran ser culpables de blasfemia y de herejía, vivan donde vivan.
España ha iniciado, – por intermedio de un juez español, a instancias de una organización no gubernamental, CPDH, Centro Palestino por los Derechos Humanos, – una investigación de crímenes de guerra a siete israelíes, por la bomba que mató en Gaza en el año 2002 a Salah Shehadeh, y a catorce personas más, incluyendo a su esposa y a varios de sus hijos. Los siete israelíes que están siendo investigados por España incluyen a quien era Ministro de Defensa de Israel en ese año, al Jefe del Estado Mayor, al comandante de la Fuerza Aérea, y a otros altos jefes del ejército israelí.
El Centro Palestino por los Derechos Humanos es una de las organizaciones más activas en la demonización de Israel. Durante la guerra contra Hamás emitió más de cincuenta comunicados denunciando “crímenes de guerra”. La organización es financiada por la Comisión Europea, Noruega, Irlanda, Suecia, Suiza y otros países europeos.
Salah Shehadeh, un islámico fanático, fue uno de los fundadores de Hamás, y comandante de su fuerza militar. Bajo su dirección se realizaron, entre el año 2000 y el año 2002, cientos de ataques contra civiles israelíes, incluyendo docenas de suicidas bombas, que causaron un gran número de muertos y heridos.
Shehadeh también estaba a cargo de la compra y producción de armamentos. Durante dos años Israel solicitó numerosas veces a la Autoridad Palestina que impida las actividades de Shehadeh, pero la Autoridad Palestina hizo caso omiso de esas solicitudes, y le permitió que continúe operando sin restricciones.
La muerte de Shehadeh fue un fuerte golpe para Hamás, y resulto en una apreciable disminución de los ataques y actos suicidas contra civiles israelíes, salvando así cientos de vidas.
España carece de derecho moral para juzgar a Israel por actos que defienden la vida de sus ciudadanos. Sus crímenes históricos contra el pueblo judío incluyen conversiones forzosas masivas; expulsiones de un país donde los judíos habían vivido durante cientos de años; persecuciones; y, por intermedio de esa única y muy especial creación española, la Santa Inquisición, la tortura y la quema en la hoguera de miles de judíos.
España es un país colonialista que controla Ceuta y Melilla, zona que está separada de Marruecos por una cerca de acero de siete kilómetros de largo. En el año 2002 España tuvo una disputa armada con Marruecos por Perejil, un islote despoblado que mide 480 metros de largo por 480 metros de ancho, y que está a sólo 200 metros de la costa de Marruecos. España se niega, por orgullo nacional y prepotencia, a devolver el islote, aunque reconoce que no tiene ningún valor estratégico.
El gobierno anterior de España apoyó con un destacamento de su ejército la invasión americana de Irak, que causó la muerte de decenas de miles de iraqueses, la mayoría de ellos civiles. Es curioso que al juez español no se le haya ocurrido que “la caridad empieza por casa”, y que, antes de inmiscuirse en conflictos ajenos, haría bien en investigar a los ministros de su gobierno anterior y a los comandantes de su ejército.

Por enfoque.blog-city.com

admin Reportajes

Y donde estan los periodistas y las manifestaciones de todo el mundo?

February 11th, 2009

Solo lean los siguientes articulos y preguntense que pasaria si Israel fuera parte de estas noticias… seria lo mismo?:

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Conflicto/19476/

http://www.elreloj.com/article.php?id=27226

admin Reportajes

La España justiciera

February 7th, 2009
Pilar Rahola

Pilar Rahola

Uno de los militares que quiere juzgar por “delitos contra la humanidad”, el general Doron Almog, perdió a su tío, a su cuñada, al hijo de ambos y a sus dos nietos en el atentado del restaurante Maxim en Haifa. ¿Habría juzgado, el juez Andreu, a Salah Mustafa Muhammad Shehade, líder de las brigadas Ezedin al Qasam, responsable directo de 94 israelíes asesinados en tres atentados, y objeto de la acción militar israelí que ahora se juzga?

Existen los jueces españoles, sobrecargados de trabajo, hartos de acumular casos importantes y no dar abasto, compartiendo despachos llenos de documentos, con recursos casi medievales, sacando el hígado por la boca del colapso de la justicia, y a punto de ir a una huelga histórica.

Existen los jueces, y, por lo que parece, existe el juez Fernando Andreu, tan sobrado de trabajo que, como dijo Vicenç Villatoro, ha decidido cargarse al mundo entero en sus vigorosas espaldas, felizmente iluminado por su generosa lectura de la ley orgánica del Poder Judicial. Gracias a su empeño, y al tiempo libre de que disfruta, España se convierte en una especie de justiciera universal, sustituta, ella solita, del fallido Tribunal Internacional, y se pone a juzgar las acciones militares de países aliados, cuyas democracias ya gozan de los controles democráticos pertinentes. Es muy bonito.

Por supuesto, intentar juzgara unos generales israelíes es algo que sale gratis en el aplauso de la calle, no en vano contra Israel se atreve todo el mundo. Si el bueno del juez Andreu se pusiera a juzgar, por ejemplo, las vinculaciones terroristas de algunas dictaduras brutales, como Irán, cuyo apoyo directo a Hamas y a Hizbulah ha provocado decenas de atentados, o cuya implicación en el atentado contra la Amia argentina –que causó 86 muertos– ha sido demostrada, entonces quizás habría algún lío.

Con la democracia israelí se puede sacar pecho, pero con el fundamentalismo islámico, ¿quién es el guapo? Si ni tan sólo chillan en su contra los amos de la trinchera del ruido y la pancarta, ¿cómo lo hará un buen llanero solitario juez? Y así, dotado de la iluminación de las grandes gestas –¡Dios nos salve de los bienintencionados!–, el juez decide convertirse en juzgador de miembros del ejército de un país democrático, que sufre una situación bélica sin pausa desde que existe, que ha tenido que enfrentar centenares de atentados terroristas, y cuya supervivencia es hostigada permanentemente por múltiples países.

Sin ir más lejos, uno de los militares que quiere juzgar por “delitos contra la humanidad”, el general Doron Almog, perdió a su tío, a su cuñada, al hijo de ambos y a sus dos nietos en el atentado del restaurante Maxim en Haifa. ¿Habría juzgado, el juez Andreu, a Salah Mustafa Muhammad Shehade, líder de las brigadas Ezedin al Qasam, responsable directo de 94 israelíes asesinados en tres atentados, y objeto de la acción militar israelí que ahora se juzga? Por cierto, israelíes asesinados “civiles”, como los más de mil que murieron en atentados sólo del 2000 al 2006, si se entiende por civiles a personas que están comiendo tranquilamente en un restaurante. ¿Recuerdan la frase de un israelí a su amigo palestino?: “Te escribo desde la trinchera, la terraza de un café en Jerusalén”.

Puestos, pues, a dedicarse a la violencia que sufren otros países, desde su cómodo despacho de la Audiencia Nacional, ¿abrirá diligencias contra el grupo terrorista Hamas por crímenes contra la humanidad, cuestión esta que denuncian organizaciones palestinas democráticas? ¿Lo hará por asesinar en autobuses, en bodas? ¿Juzgará a los que prepararon el atentado en la Universidad de Jerusalén y mataron a estudiantes de varios países? ¿Y a los que mataron a niños de un autobús escolar? ¿Tendrá tiempo para decirles a los israelíes cómo tienen que defenderse?

Y, manteniendo su espíritu justiciero, ¿juzgará a las dictaduras que condenan a lapidación a mujeres sojuzgadas por leyes terribles? ¿A las que condenan a muerte a homosexuales? ¿Llevará la dictadura cubana a los tribunales, o será demasiado políticamente incorrecto? Y mientras se dedica a juzgar al resto del mundo, ¿tendrá un ratito para valorar la “superioridad moral” de España sobre el “malvado” Israel? Porque si Fernando Andreu puede juzgar a unmilitar israelí, en medio de una guerra abierta, quizás las autoridades israelíes pueden juzgar a políticos españoles, por el caso GAL, por ejemplo. Puestos a morderse mutuamente, bailemos todos.


Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
03/02/2009

admin Reportajes