La embajadora Gabriela Shalev al consejo de seguridad de Naciones Unidas
COMUNICADO DE LA EMBAJADORA GABRIELA SHALEV,REPRESENTANTE PERMANENTE DE ISRAEL, DIRIGIDO AL CONSEJO DE SEGURIDAD DE NACIONES UNIDAS
Sr. Presidente,
Sr. Secretario General,
Distinguidos Ministros,
Ocho años. Durante ocho años los ciudadanos del sur de Israel
sufrieron el trauma de ataques con misiles, prácticamente diarios,
desde Gaza.
Durante ocho años los residentes de esas ciudades tuvieron
unos meros 15 segundos para apurarse, con sus niños y ancianos, para
hallar refugio antes que los misiles y cohetes aterrizaran en sus
casas y escuelas.
15 segundos, Sr. Presidente, no daría tiempo a los miembros de este
Consejo para abandonar este recinto. Ningún estado permitiría tales
ataques sobre sus ciudadanos. Ni debería hacerlo.
Pero Israel buscó todas las formas de evitar el actual conflicto.
En el 2005 Israel retiró de Gaza a cada uno de sus soldados, y cada
uno de sus 8.000 civiles, junto con sus casas y escuelas, sus
sinagogas y cementerios.
Lo hicimos para tratar de crear una oportunidad para la paz y para que los palestinos construyesen una
sociedad próspera.
Pero el régimen de Hamas, que tomó brutalmente el control de Gaza,
asesinando a decenas de compatriotas palestinos, no tiene ningún
interés en la paz y la prosperidad.
Se opone vehementemente a las negociaciones entre israelíes y palestinos. Rechaza el proceso de
Anápolis, que fuera elogiado por este Consejo el mes pasado en la Resolución 1850.
Hamas no tiene interés en lograr la paz con el enemigo.
Para Hamas la paz es el enemigo.
Su único interés es establecer un régimen de
tiranía para los habitantes de Gaza y de terror para los israelíes.
A Hamas le gusta decir a los palestinos que fue el terrorismo lo que
llevó a Israel a la Desconexión de Gaza en el 2005.
Pero la verdad es obvia: fue la esperanza de paz lo que nos llevó a la retirada de Gaza
y el terrorismo de Hamas el que nos obligó a volver.
En nuestros esfuerzos por evitar la confrontación, aceptamos, hace
seis meses, una tahadia (estado de calma) negociada por Egipto. Hamas
violó, a diario, este arreglo. Más de 365 misiles y morteros fueron
lanzados durante este período. Y, durante todo ese tiempo, utilizó la
llamada “calma” para aumentar su abastecimiento de armas y misiles,
contrabandeados a través de túneles hacia la Franja de Gaza. Sin
embargo, nos refrenamos.
Pero cuando Hamas anunció, unilateralmente, el fin de la tahadia y
comenzó a llevar a cabo una nueva campaña de ataques, con misiles,
contra los ciudadanos de Israel con las armas que contrabandeo hacia
Gaza durante, la “calma”, ya no pudimos refrenarnos.
Con sus nuevos misiles, hechos en Irán, ahora Hamas puede alcanzar las
ciudades de Ashdod y Beer Sheva, colocando a más de un millón de
israelíes bajo la sombra de su terror.
Muchos en este recinto condenaron los ataques terroristas de Hamas, y
agradecemos esta declaración de principios básicos. Pero, las
familias en sus casas en la ciudad de Sderot, y los niños en la
escuela del Kibutz Netiv Ha´asara no serán protegidos por estas
condenas. Frente a tal terrorismo no tenemos opción. Tenemos que
defendernos , no del pueblo palestino, sino de los terroristas que
los tomaron como rehenes.
No para ganar territorio o poder, sino para
demostrar que, nuestra restricción, no fue debilidad y para brindar
a nuestros ciudadanos el derecho básico de una vida normal.
En esta campaña Israel golpeó más severamente la infraestructura de
Hamas. Docenas de sus fábricas y bases de entrenamiento terroristas
fueron destruidas, sus depósitos de misiles fueron reducidos
significativamente, y muchos de los túneles, usados para el
contrabando de armas, fueron inhabilitados.
Sin embargo, no sólo buscamos cambiar la realidad de nuestros
ciudadanos sino que, también, buscamos mantener los valores que nos
distinguen de los terroristas.
Hamas rechaza cada principio humanitario básico. En lugar de llevar a
cabo su batalla abiertamente entre combatientes, dirige sus ataques
contra civiles. Algunos llamaron a esas embestidas “indiscriminadas”
pero éste no es el caso; los ataques de Hamas son muy bien
discriminados, dirigidos deliberadamente sobre hombres, mujeres y
niños inocentes. Solamente durante la última semana, los misiles de
Hamas cayeron en una escuela y un jardín de infantes.
Hamas demuestra un desprecio similar por las vidas de los palestinos.
Adoptó la táctica terrorista ” la táctica cobarde ” de utilizar a
civiles como escudos mientras sus propios líderes huyen del combate
con soldados israelíes y hacen patéticas demostraciones de
bravuconerías desde sus bunkers.
Esconde sus misiles y bases terroristas en hogares y hospitales y mezquitas, y, como hemos visto
anteriormente durante el día de hoy, lanza ataques deliberadamente
desde y cerca de escuelas e instalaciones de las Naciones Unidas, con
trágicos resultados.
Para Israel, cada muerte civil – israelí o palestina – es una
tragedia. En respuesta a los ataques terroristas, que no muestran
ningún respeto por la vida humana – sea israelí o palestina- Israel
toma medidas para proteger a ambos; toma toda medida posible para
limitar las víctimas civiles – incluso cuando ponen en peligro las
vidas de nuestros soldados o la efectividad de sus operaciones.
Las Fuerzas de Defensa de Israel lanzaron decenas de miles de
panfletos y realizaron miles de llamados telefónicos a civiles
palestinos, suplicándoles que abandonen las áreas de operación
terrorista para evitar el daño.
Pero que quede claro. La falla en la respuesta a los terroristas,
simplemente porque están utilizando a civiles como protección, no es
y no puede ser una opción. Para hacerlo simplemente se transmitiría
una invitación, a cada grupo terrorista en el mundo a montar un
negocio dentro de un hospital o un jardín de infantes.
A diferencia del régimen de Hamas, que usó como objetivos puestos de
cruce para evitar la entrada de ayuda y evitó que, los palestinos,
sean transportados en ambulancias, Israel respeta sus
responsabilidades humanitarias. Permitió, los palestinos con
necesidad de atención médica, entrar a Israel para su tratamiento, y
montó un equipo especial de asistencia humanitaria para coordinar con
las organizaciones de ayuda que trabajan en Gaza.
Desde el inicio de la lucha, Israel facilitó la entrada a Gaza de más
de 540 camiones, transportando más de 10.000 toneladas de asistencia
humanitaria. De hecho, hace unos pocos días, el Programa Mundial de
Alimentos (World Food Program) le solicitó a Israel detener el
abastecimiento de cargamentos de alimentos ya que sus depósitos
estaban repletos.
Es momento, Sr. Presidente, para que la Comunidad Internacional
coloque la responsabilidad por la situación humanitaria en Gaza donde
corresponde: sobre los hombros de los terroristas que eligieron la
violencia por sobre la paz. Reside sobre los hombres de aquellos
líderes de Hamas quienes, desde sus bunkers y hoteles lujosos en
Damasco, abandonaron al pueblo de Gaza, y eligieron poner en peligro
y aprovecharse de ellos en lugar de protegerlos.
Este conflicto, Sr. Presidente, es un enfrentamiento fundamental entre
dos visiones del mundo. Entre moderados y extremistas. Entre aquellos
que buscan preservar la vida y la humanidad y aquellos que glorifican
la muerte y la destrucción.
Como cuando el vocero de Hamas Fathi Hamas se enorgulleció de anunciar
en la televisión Al Aqsa: Los palestinos crearon un escudo humano de
mujeres, niños, ancianos y combatientes de la Jihad como si dijeran al
enemigo sionista: “Nosotros deseamos la muerte tanto como ustedes
desean la vida”.
Por esta razón, no existe – y no puede existir – una equivalencia
entre Israel y los terroristas de Hamas que estamos confrontando.
No existe equivalencia entre un Estado, que equipa los hogares de
civiles con refugios antibombas, con un régimen terrorista que los
llena con misiles.
No existe equivalencia entre los comandantes militares que luchan, a
diario, para garantizar que sus operaciones sean llevadas a cabo de
acuerdo a los requerimientos de la ley humanitaria internacional, y
los terroristas que desobedecen, abiertamente, esa ley manteniendo
cautivo al Cabo Gilad Shalit, sin, siquiera, permitir el acceso a la
Cruz Roja Internacional para poder verlo, durante 930 días
No existe equivalencia entre un Estado que utiliza su fuerza en
ejercicio de su derecho de autodefensa y una organización terrorista
para quien el mayor recurso de violencia es ilegal.
Sr. Presidente,
Sin dudas habrá mucha discusión, en el día de hoy, sobre la
credibilidad del Consejo y la necesidad de una resolución. Pero, la
credibilidad de este Consejo, es medida no por los documentos que
emite sino por los valores que mantiene. ¿Acaso la credibilidad del
Consejo es fortalecida cuando llama a un cese de fuego que equipara,
efectivamente, a un grupo terrorista con un Estado que se defiende a
sí mismo en su contra? ¿Hay alguien aquí que crea, de verdad, que
Hamas considerará las palabras de este Consejo?
No se trata de un “cese de fuego” con el terrorismo o un cese mutuo de
hostilidades. Se trata de garantizar el fin del terrorismo desde Gaza,
y el fin del contrabando de armas hacia Gaza; de manera que no haya
más necesidad de operaciones defensivas por parte de Israel.
Este conflicto no finalizará cuando el terrorismo sea aplacado o
tenido en cuenta sino cuando la Comunidad Internacional tome una
postura firme y unificada contra él. Cualquier otra cosa excepto ésta,
alentará a Hamas, alargando esta ronda del conflicto, y acelerando el
próximo. Cualquier otra cosa recompensará a Irán – el cobarde de los
cobardes- quien se esconde detrás de los terroristas que se ocultan
detrás de los civiles, y fomenta sus esfuerzos a nivel mundial para
usar a Hamas y otros grupos terroristas para pelear sus guerras a bajo
costo. Y cualquier otra cosa será un revés importante para las
esperanzas de paz y prosperidad para los palestinos.
Mientras Hamas gobierne Gaza, rechazando los Principios del Cuarteto y
buscando la destrucción de Israel, Gaza nunca puede formar parte de un
estado palestino.
En este Consejo, hay muchas personas que hablan a favor de la paz.
Pero no es suficiente apoyar la paz; debemos confrontar a aquellos que
trabajan para destruirla. Por esta razón, la actual operación militar
no es un obstáculo para la paz; es un requisito esencial para la paz.
Sr. Presidente,
Nosotros, el Pueblo de Israel, escuchamos a la Comunidad
Internacional cuando nos dijeron que retrocedamos de Gaza y
prometieron que eso nos iba a dar la credibilidad para responder con
la fuerza, en caso que Gaza se convirtiera en una plataforma de
lanzamiento para el terrorismo.
Hemos escuchado cuando nos prometieron que, actuando con moderación,
durante el período de calma, nos daría la credibilidad para
contraatacar en caso que los ataques con misiles continuaran.
Ahora es su momento para poder cumplir esas promesas.
En el enfrentamiento entre la vida y la muerte, entre construir
sociedades y destruirlas, Hamas tomó su postura. Ahora, no hay otra
opción que la Comunidad Internacional tome su propia postura.
Muchas gracias, Sr. Presidente.
